
La solución definitiva depende del legislador. Y en el Parlamento las reglas del juego son distintas a las de los tribunales. Las grandes empresas lo saben bien y mantienen estructuras permanentes de lobby capaces de influir en la redacción de leyes

La solución definitiva depende del legislador. Y en el Parlamento las reglas del juego son distintas a las de los tribunales. Las grandes empresas lo saben bien y mantienen estructuras permanentes de lobby capaces de influir en la redacción de leyes